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Ciencia de datos, de un nicho a una carrera imprescindible

  • Foto del escritor: Pedro R. Armendáriz
    Pedro R. Armendáriz
  • 13 jun 2024
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 13 mar


Hace poco acompañé a Carlos —nombre ficticio— en un proceso de orientación vocacional. Carlos es un adolescente con una curiosidad natural por la tecnología, los números y el análisis: el tipo de perfil que disfruta encontrando patrones donde otros solo ven información desordenada. A lo largo de nuestras sesiones, ese interés difuso se fue cristalizando en una dirección concreta: la ciencia de datos.

Su caso me permitió reflexionar sobre algo que observo cada vez con más frecuencia en la orientación vocacional: muchos jóvenes con talento analítico no conocen las carreras emergentes que mejor se alinean con sus fortalezas, sencillamente porque estas profesiones no existían cuando sus padres eligieron las suyas.

¿Qué hace exactamente un científico de datos?

Un científico de datos combina programación, estadística y conocimiento del negocio para extraer información útil de grandes volúmenes de datos. No se trata solo de "trabajar con números": se trata de formular las preguntas correctas y traducir los datos en decisiones que impactan a personas reales. Desde predecir brotes epidemiológicos hasta optimizar rutas de distribución de alimentos o personalizar tratamientos médicos, la ciencia de datos se ha convertido en un lenguaje transversal que atraviesa prácticamente todas las industrias.

Un mercado en expansión — y con datos que lo respaldan

Según la Oficina de Estadísticas Laborales de Estados Unidos, el empleo de científicos de datos crecerá un 34% entre 2024 y 2034, con aproximadamente 23,400 vacantes anuales proyectadas, un ritmo muy superior al promedio de todas las ocupaciones (U.S. Bureau of Labor Statistics [BLS], 2025). El salario medio anual en EE.UU. alcanzó los $112,590 en mayo de 2024 (BLS, 2025), y los perfiles senior superan los $200,000. El Foro Económico Mundial, por su parte, sigue ubicando los roles vinculados a datos e inteligencia artificial entre las categorías de empleo con mayor crecimiento proyectado hacia 2030 (World Economic Forum [WEF], 2025).

Pero la cifra que más debería interesarnos está en casa. Según el Estudio de Brecha de Talento en Ciencia de Datos 2025, elaborado por APOYO Consultoría junto con UTEC Posgrado, BREIT y el BCP, el Perú enfrenta un déficit de aproximadamente 2,700 profesionales especializados en analítica, inteligencia artificial y gestión de datos (APOYO Consultoría et al., 2025). La demanda proyectada para 2025 es de 3,700 posiciones, frente a una oferta de apenas 1,100 egresados anuales en carreras relacionadas (APOYO Consultoría et al., 2025). Es decir: la demanda triplica la oferta.

A esto se suma que la demanda de especialistas en IA y ciencia de datos creció un 97% en el Perú en un solo año, según datos del Observatorio de Conocimiento de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR, como se citó en Infobae Perú, 2025). Y a nivel regional, IDC estima que la brecha de talento TIC en América Latina podría alcanzar los 2.5 millones de personas en 2026 (como se citó en Business Empresarial, 2025).

Una carrera, múltiples caminos

Lo que hace especialmente atractiva a la ciencia de datos para la orientación vocacional es su versatilidad. No se limita a un solo sector ni a un único perfil. En salud, los modelos predictivos mejoran diagnósticos y asignan recursos de manera más eficiente. En finanzas, la detección de fraude y la evaluación de riesgo crediticio dependen cada vez más de algoritmos entrenados con datos. En el sector público, la analítica de datos puede mejorar la focalización de programas sociales o la planificación urbana. Y en el ámbito ambiental —un tema especialmente relevante para el Perú—, los datos satelitales y los modelos de machine learning se utilizan para monitorear la deforestación y predecir eventos climáticos extremos.

Además, las empresas peruanas ya no solo buscan dominio técnico: valoran cada vez más la capacidad de comunicar resultados a equipos no técnicos, liderar proyectos y traducir la información en decisiones de negocio (APOYO Consultoría et al., 2025). Esto significa que un científico de datos necesita tanto competencias analíticas como habilidades humanas: pensamiento crítico, comunicación efectiva, curiosidad y colaboración.

Lo que no se dice tanto: retos y matices

Sería deshonesto pintar esta carrera sin matices. La formación exige dedicación sostenida: no basta con cursos breves o certificaciones aisladas. Como señala Jorge Torres, director de la Escuela de Ingeniería y Tecnología de UNIR, el avance de la IA "va a requerir habilidades completamente distintas y creatividad para cubrir las nuevas posiciones que ya demanda el mercado", y la preparación debe darse a través de estudios formales a profundidad (como se citó en Infobae Perú, 2025). También conviene saber que solo el 26% de los profesionales de datos a nivel global son mujeres (Scoop Market, 2025), lo que revela una brecha de género que el sector necesita abordar activamente.

Y si bien los salarios son competitivos —en Perú oscilan entre S/ 6,000 y S/ 12,000 mensuales para perfiles especializados, y en algunos casos pueden duplicarse debido a la competencia entre empresas (APOYO Consultoría et al., 2025)—, el ritmo de cambio tecnológico demanda una actualización permanente. No es una carrera en la que uno se gradúa y "ya está".

¿Qué significa esto para los jóvenes que están eligiendo carrera?

El caso de Carlos no es excepcional: es representativo. Muchos adolescentes tienen las aptitudes —pensamiento lógico, comodidad con la tecnología, gusto por resolver problemas—, pero carecen de información actualizada sobre las oportunidades profesionales que mejor aprovecharían esas fortalezas. La orientación vocacional tiene un rol clave aquí: no se trata de empujar a nadie hacia "la carrera del momento", sino de ayudar a cada joven a explorar opciones que conecten con sus intereses reales y con un mercado laboral que se transforma a una velocidad sin precedentes.

Si tienes un hijo, una hija o un estudiante con curiosidad analítica, vale la pena que conozcan esta opción. No porque sea la carrera "perfecta", sino porque es una de las que mejor ilustra hacia dónde se mueve el mundo del trabajo — y porque en el Perú, hoy, la oportunidad es concreta.

Referencias

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